Milagros Dones y Ana M. López, economistas y profesoras, son las investigadoras principales y directoras del grupo de investigadores (Gemma Durán, Dionisio Ramírez, Julián Pérez) del Instituto Universitario L.R.Klein de la Universidad Autónoma de Madrid que ha elaborado el estudio “Economía de la industria audiovisual: dimensión e impacto económico de los rodajes en Madrid”, en colaboración con Madrid Film Office. Desde la oficina del audiovisual del Ayuntamiento de Madrid agradecemos el rigor y el esfuerzo del equipo académico que ha logrado ofrecer en este estudio datos relevantes y necesarios que aportan evidencia objetiva del valor económico de los rodajes en Madrid.
El estudio “Economía de la industria audiovisual: dimensión e impacto económico de los rodajes en Madrid” tiene como objetivo determinar el impacto socioeconómico de la actividad de los rodajes de largometrajes y series en la ciudad de Madrid a partir de datos referidos al periodo 2021-2024, ¿cómo se ha realizado esta investigación?, ¿cuál ha sido su metodología?
El desarrollo de este estudio es el resultado de una fructífera colaboración entre Madrid Film Office, oficina del audiovisual del Ayuntamiento de Madrid, y el Instituto universitario de investigación L.R.Klein de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Además, ha contado con el apoyo del VI Programa de Fomento de la Transferencia de Conocimiento impulsado por el Vicerrectorado de Transferencia e Innovación de la UAM.
Un estudio realizado siendo conscientes de su importancia y de la necesidad de llevar a cabo un análisis profundo y riguroso, del que no existían precedentes, sobre la realidad de la industria de los rodajes de largometrajes y de series desarrollados en la Ciudad de Madrid, centrándolo en el periodo 2021-2024, post pandemia.
Metodológicamente, el estudio parte del diseño, generación y desarrollo de un modelo de impacto económico específicamente adaptado a la actividad de la industria de los rodajes de largometrajes y series en la ciudad de Madrid, sustentado en la modelización de las tablas input-output, un instrumento de análisis sobre el que el Instituto L.R.Klein-UAM cuenta con una dilatada experiencia, pues ha desarrollado numerosas aplicaciones en diferentes sectores y ámbitos geográficos.
Para identificar con precisión el ámbito territorial donde se genera la actividad ha sido preciso integrar dos vías adicionales de información. Por un lado, se han empleado fuentes primarias relacionadas con dos cuestionarios estructurados (uno dedicado a los largometrajes y otro a series) enviados directamente a un total de 214 productoras de largometrajes y series, de las que se recibió la respuesta de 78 proyectos reales (53 largometrajes y 25 series). Por otro, fuentes secundarias y administrativas, como es la propia información que genera Madrid Film Office, registros mercantiles (BORME), e información estadística oficial de diversas fuentes relacionadas con el ámbito sectorial. Entre estas, caben ser destacadas: la Encuesta Estructural del sector Servicios, las Cuentas Económicas Nacionales (Contabilidad Nacional y Marco Input-Output) y el Directorio Central de Empresas, que elabora el Instituto Nacional de Estadística, y sus homólogas desarrolladas por el Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid, así como las que proporciona el servicio de información estadística del Ayuntamiento de Madrid.
A partir de esta información se procedió a la extrapolación muestral, consistente en la ampliación de los resultados de la muestra real al universo total de 415 proyectos rodados en Madrid en el periodo 2021-2024, considerando variables relevantes como el presupuesto y los días de rodaje, además de la estructura de gastos deducida de los cuestionarios. Así se obtiene lo que llamamos el impacto directo, donde se recogen las variables y magnitudes básicas que definen su actividad y la estructura de costes fundamentales (gasto en personal, tipología del empleo generado, alquileres, equipos técnicos, construcción de decorados, localizaciones, servicios directamente contratados, etc.), para incidir y desarrollar de forma sucesiva la cadena de valor que genera en el conjunto del sistema económico. Una cadena que precisa de su identificación conceptual, de forma previa a su estimación cuantitativa. Esta información directa alimenta el modelo que permite estimar de forma rigurosa los impactos directo, indirecto e inducido en producción, rentas, empleo y recaudación fiscal.
En definitiva, el proceso conduce a cuantificar la actividad directa generada por la industria de rodajes, largometrajes y series, desarrollada en Madrid. De este modo se aportan cifras y ratios, elaborados con rigurosidad y objetividad, que permiten extraer conclusiones y dar a conocer la relevancia de esta actividad productiva, considerando que conforman un clúster de producción y distribución completo, cuyos resultados se extienden a la producción generada en el conjunto de la economía madrileña.
El análisis realizado recoge tanto el impacto directo de los rodajes, como los efectos indirecto e inducido que la actividad ejerce más allá del núcleo audiovisual. ¿Cuál ha sido la principal información extraída en cuanto al impacto directo de los rodajes en Madrid?
El impacto directo recoge toda la actividad económica generada directamente por las empresas que han realizado rodajes en Madrid en el periodo de estudio seleccionado 2021-2024, un total de 415 proyectos(173 largometrajes y 242 series), a los que se les ha aplicado un tratamiento diferencial entre series y largometrajes, indispensable dada su distinta estructura productiva.
La integración de la información muestral (encuestas) más su elevación (población), permiten definir el valor de un conjunto de variables económicas que cuantifican la actividad directamente generada por la industria de los rodajes en la ciudad de Madrid en el periodo 2021-2024. Entre otros, el estudio determina que los rodajes generaron 988,7 millones de euros de producción directa, y unas rentas salariales cifradas en algo más de 377 M€ que sostuvieron 6.039 empleos directos (ETC/personas) y generaron 246,3 millones de euros de recaudación fiscal directa.


¿Y cuáles son las principales conclusiones sobre los efectos indirecto e inducido como motor de arrastre en el conjunto del sistema económico municipal?
En la cuantificación de los efectos directos de los rodajes no tienen cabida aquellos otros que esta actividad genera a lo largo de todo el sistema económico como consecuencia de su actuación como demandantes de otros bienes y servicios que les permiten el desarrollo adecuado de su actividad y que son generados por otras ramas productivas. Así, el impacto indirecto se genera en la cadena de suministro (transporte, hostelería, construcción, seguridad, servicios profesionales, tecnología, etc.), mientras que el impacto inducido procede de la generación de actividad en el conjunto del sistema productivo, derivada del consumo de los hogares gracias a los salarios y rentas generados directa e indirectamente. Es decir, sus costes de producción dan origen a parte de la producción directa de otras ramas de actividad, la de sus proveedores, múltiples en casuística y heterogéneos en intensidad, aportándoles actividad, empleo, rentas salariales y no salariales y, derivadas de ellas su correspondiente contribución a la fiscalidad de la ciudad de Madrid. A esta interrelación, se le denomina efecto arrastre y a su cuantificación: efectos indirectos.
Estas sinergias encuentran una tercera vía de conexión, se trata de los denominados efectos inducidos. Se identifican como aquellos que surge del gasto realizado por los trabajadores propios y los integrados en el capital humano de sus proveedores que han obtenido ingresos gracias a la producción de rodajes en la ciudad de Madrid. Este efecto refleja cómo los beneficios se redistribuyen en el consumo general, lo que genera actividad adicional en otros sectores.
La suma del impacto indirecto más el impacto inducido suponen 553 millones de euros adicionales al impacto directo, de modo que representan un tercio del impacto total y sostienen 4.062 empleos adicionales fuera del núcleo audiovisual. La unión de los tres impactos (directo, indirecto e inducido) da lugar a la valoración global objetivo de este estudio, cuyas magnitudes fundamentales alcanzan 1.542 M€ en facturación/producción y más de 10.000 empleos. De este modo, el impacto directo o gasto “en el set” mencionado previamente constituye aproximadamente el 65 % del impacto total.
Estos referentes resultan todavía más ilustrativos al considerar que, a modo de ejemplo, el impacto total de los rodajes es comparable al presupuesto anual de varias universidades públicas grandes o a la construcción de varios hospitales de alta complejidad, lo que ayuda a entender su dimensión real en la ciudad de Madrid.
¿Qué otros datos consideráis de interés para la industria y para Madrid?
Por ejemplo, la alta concentración en series, dado que el 89 % de las series de la Comunidad de Madrid se ruedan en la ciudad. Un tejido empresarial activado pues más de una docena de sectores no audiovisuales participan del impacto. Es reseñable un retorno fiscal muy elevado, pues por cada euro directo de ayuda municipal, el ROI fiscal vía IVA supera los 11,7 €. Y una capacidad tractora a medio plazo que implica una mejora de infraestructuras, servicios y capital humano reutilizable.
Además, la magnitud de las cifras identifica al sector como una actividad relevante para la economía madrileña, al representar el 0,22 % del PIB Municipal y el 0,14 % de las rentas generadas, siendo responsable directa y de forma subsidiaria del 0,16 % de su empleo.
Pero más allá de estas cifras, el análisis pormenorizado de los dos segmentos que componen la actividad de los rodajes y, especialmente de su empleo, la definen como una actividad que da cabida a una notable diversidad de perfiles profesionales, con cualificaciones y formación heterogéneas, destacando sus fuertes interconexiones con el ámbito de las tecnologías de la información y de las comunicaciones y, por tanto, como una palanca de creación de empleo sobre el que se sustenta la transformación productiva que avala el nuevo modelo de crecimiento económico sostenible.
Según el estudio, las series son el principal motor económico y de empleo, ¿cuál es su impacto y cuál es la comparativa con respecto a los largometrajes?
Las series son claramente el principal motor pues suponen el 65 % del impacto total de los rodajes. Las series son más intensivas en empleo y salarios, más estables en el tiempo y más generadoras de efecto arrastre sostenido. Por su parte, los largometrajes que representan el 35 % restante de la producción generada concentran relativamente más excedente empresarial.
Es un hecho patente los cambios en las preferencias del consumidor, la irrupción de nuevos hábitos de consumo y la ampliación de la oferta temática, donde duración, contenidos y remplazo son factores determinantes del notable avance de la demanda de series y, en respuesta, de la aceleración de su producción. Este efecto global se trasfiere al ámbito de la ciudad de Madrid, probablemente por la disponibilidad de espacios exteriores, platós y, fundamentalmente de interiores naturales que unido a una oferta de especialistas de reconocido prestigio la convierten en un municipio especialmente atractivo.
Junto a estos argumentos sólidos que justifican su importante contribución, y de un mayor número de proyectos de rodaje de series y una duración media de los rodajes más amplias, amplifican sus efectos indirectos e inducidos, haciendo a este segmento responsable de cerca del 65 % de la facturación total, de más del 72 % del montante total de las compras efectuadas, del 71 % de las rentas salariales globales generadas y de cerca del 67 % del empleo total. Magnitudes que se traducen en una aportación fiscal del 65,3 % sobre la cifra global de recaudación establecida en de 367,3 M€.
El estudio recoge el efecto multiplicador de la industria audiovisual en términos de empleo y de producción, ¿podéis explicar este efecto dominó?
La capacidad de arrastre de la actividad de un sector puede relativizarse de forma concisa acudiendo al concepto de multiplicador. Es decir, cuantificar los efectos desbordamiento o contagio de una actividad sobre el resto supone poner en valor su contribución al sistema económico y social con el que interactúa, más elevado cuando más extensas sean dichas conexiones.
En la industria audiovisual los motores que actúan como aceleradores de su actividad están en mayor medida vinculados con la capacidad adquisitiva de la población y con su capacidad de adaptación a las nuevas preferencias del consumidor. Por ello, se configuran como actores notables de mejoras productivas alineadas con los nuevos perfiles sociales, donde tecnología, vanguardia y continua innovación se presentan como sus mayores aliados. Se convierten así en un cliente decisivo para las industrias vinculadas con las nuevas herramientas tecnológicas, entre ellas los servicios informáticos, los jurídicos, los financieros y de seguros, los de alquiler inmobiliarios o la consultoría y con las industrias que actúan como suministradoras de sus elementos esenciales, tales como decoración, textil, química, cosmética, electrónica, madera, metálicas, energía eléctrica y un largo etcétera, que componen el ecosistema empresarial que cuenta con la industria audiovisual entre sus clientes.
En concreto, el estudio estima un valor del multiplicador de producción de 1,56, que implica que por cada 100 € de producción directa, se generan 56 € adicionales, por compras y por inversión en el sistema productivo madrileño. Además, un multiplicador de empleo de 1,67, que indica que, por cada 100 empleos directos, se crean 67 empleos más en la economía madrileña, como consecuencia de las propias sinergias existentes entre los proveedores directos de esta industria y aquellas otras que actuarán al unísono como generadoras de bienes para las previas.
Por otro lado, el análisis del reparto del impacto sobre la producción del total de rodajes en la ciudad de Madrid revela un patrón claro: aunque el sector audiovisual concentra el 70,5% del impacto económico, éste se extiende de forma significativa a otros ámbitos de la economía, generando un efecto ondulación o dominó que activa cadenas de valor diversas. Así, fuera del núcleo audiovisual destacan servicios de soporte de negocio (10,2%), costes financieros y jurídicos (4,7%) y construcción (4,2%), junto a bloques como localizaciones, hostelería, seguridad, servicios digitales y transporte, que sostienen la operativa y amplían el alcance económico. Este patrón confirma que la producción audiovisual no es un fenómeno aislado: cada rodaje moviliza recursos en más de una docena de sectores no específicos, generando empleo, valor añadido y demanda en áreas que van desde la construcción hasta los servicios profesionales. Por tanto, este efecto dominó convierte al rodaje en un motor transversal de actividad económica, con capacidad para dinamizar tanto a servicios locales como a industrias auxiliares.
Además, guardan una estrecha relación como correa de trasmisión de la cultura, a través de las artes escénicas y actúan como promotores y embajadores de los espacios donde tienen lugar sus rodajes, incentivando el turismo, la restauración, los servicios de transporte y el comercio, en su actuación como oferentes de los servicios generados, de tal forma que intervienen en los impactos de todos estas actividades, convirtiéndose en un nudo conductor del crecimiento económico y del bienestar social de la ciudad de Madrid y de la región.

¿Qué os ha sorprendido de los datos aportados en el informe?
Podríamos señalar varios, pero quizás los menos esperados se centren en la propia identificación de la cadena de valor generada por los rodajes. Su complejidad ha sobrepasado las impresiones previas a su estudio y, más aún, las notables diferencias que acumulan los dos segmentos, largometrajes vs series. Duración media, distribución y preferencias de los espacios de rodaje, perfil y remuneración de su empleo, generación de renta, presupuestos medios y aportaciones fiscales han focalizado y justificado la necesidad de discernir entre ambas, incluso las temáticas y su origen nacional e internacional ha resultado características diferenciales que aconsejan su diferenciación.
En particular, podemos destacar especialmente el peso tan alto del impacto indirecto, superior al 30%. También la rentabilidad fiscal extraordinaria de los rodajes. Otros aspectos son la intensidad laboral de las series y su papel estabilizador, así como la amplia dispersión sectorial del impacto más allá del audiovisual.
Por otra parte, desde una perspectiva de usuario/cliente, el tópico de considerar que se trata de una actividad subvencionada y, por tanto, más o menos deficitaria, atendiendo a los logros en materia de recaudación en taquilla o vía suscriptores cuando se trata de series distribuidas a través de plataformas, no refleja la realidad. El estudio incorpora una noción precisa que advierte que siendo una actividad que cuenta con un apoyo financiero para su desarrollo, los efectos netos tras computar sus aportes fiscales, definen las actuaciones de las diferentes administraciones públicas como herramientas necesarias para hacer posible del desarrollo de nuevos proyectos, dado que de forma previa a su ejecución final, es decir, antes de disponer de ingresos derivados de la demanda del producto final, ya han sido generadoras de rentas, empleo y consumo sobre los que actúan los tipos impositivos correspondientes, alcanzándose saldos positivos.
A modo de valoración, ¿qué creéis que aporta este estudio al sector audiovisual madrileño y a la industria en su conjunto, incluso al ciudadano?
Este estudio es relevante y necesario porque aporta evidencia objetiva del valor económico de los rodajes en Madrid. Además, contribuye a la mejora en la toma de decisiones públicas (permisos, incentivos, planificación urbana) y también a reforzar la legitimidad social de la actividad audiovisual. Finalmente, permite a la ciudadanía entender que los rodajes no son un coste, sino una inversión económica y fiscal altamente rentable, que su impacto trasciende más allá de la simplicidad de fijarse solo en la recaudación de los largometrajes en la taquilla y su comparación con las ayudas/subvenciones recibidas.
Desde nuestra perspectiva, ha logrado cubrir los objetivos específicos que nos planteamos como reto, convirtiéndose en un hito al conformarse como el primer estudio realizado para la industria del rodaje en la ciudad de Madrid, con un enfoque global y ampliamente contrastable. De forma más específica:
1.- Se han elaborado sus principales magnitudes económicas e indicadores, a partir de información derivada de su propio tejido empresarial, una primicia en el tratamiento de la información directa para la valoración de esta industria.
2.- Se ha logrado cuantificar el impacto socioeconómico de las actividades relacionadas con los rodajes de cada tipología -largometrajes y series- de forma individual y agregada, a lo largo del periodo 2021-2024, identificando paralelismos y heterogeneidad.
3.- Se ha ampliado el conocimiento de su trayectoria, al determinar la aportación de esta industria a la economía madrileña, hasta la fecha integrada en un macro-sector y sólo analizado desde una perspectiva interna (efecto directo). Se ha logrado un mayor conocimiento de sus implicaciones sobre la economía local.
4.- Ha permitido poner en valor la importancia de la colaboración entre la Universidad y la empresa, sin distinción entre ámbitos privados y públicos, en pro del avance del conocimiento que permite mejorar la toma de decisiones a partir de la obtención de datos objetivos sobre el desempeño de la industria audiovisual.
5.- Ha colaborado en el importante compromiso de mejorar la trasparencia inherente a la disponibilidad de información, convirtiéndose en un instrumento potencialmente útil para las empresas operadoras en el hub audiovisual, para las instituciones públicas gestoras de recursos y promotoras de iniciativas y para la ciudadanía que aumenta su grado de comprensión de lo que supone esta actividad, más allá de satisfacer sus demandas de ocio y cultura.
Los datos hablan y reafirman la idea de que «Lo que no se mide, no se puede evaluar, y lo que no se evalúa no se puede mejorar».
Este es el primer estudio de impacto de rodajes de películas y series en un territorio concreto de nuestro país, ¿cuáles han sido las principales dificultades y cuáles serían vuestras propuestas de mejora para próximos estudios?
La respuesta a esta cuestión se ha ido esbozando en algunas de las cuestiones previas:
- Nos enfrentamos a una actividad económica que cuenta con una limitada información específica, estando integrada en las ramas de actividad que define la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE), pero sin identidad propia.
- Se desconocían sus datos territoriales, es decir, en el ámbito municipal de la ciudad de Madrid, donde también juega un papel relevante la atomización empresarial y la temporalidad de los rodajes, que hacen compleja la tarea de dimensionar el sector.
- No existía una definición unánime de la configuración de su cadena de valor.
- La diferenciación por temáticas, días de rodaje, origen de la producción ampliaban la heterogeneidad del estudio. Cada título analizado presentaba características propias y, por tanto, la ampliación de la muestra resultaba más compleja de lo habitual.
- La información aportada por las productoras a través de la encuesta ha resultado fundamental para la definición y caracterización de esta industria, pero todavía la confidencialidad, pese a estar garantizada, se mantiene como un freno a la hora de participar de forma activa en la generación de información.
Por tanto, nuestras propuestas de mejora para futuros estudios pasan por un aumento de la cantidad y de la calidad de la información de partida, especialmente a través de un mayor grado de participación de las productoras que permitan limitar los sesgos inevitables de cualquier proceso de estimación económica. A ello se suma, la necesidad de crear un sistema estadístico audiovisual permanente, mejorar la coordinación institucional, especialmente para compartir información que afecta a diferentes áreas de actividad. Y enfatizar la necesaria colaboración entre la universidad y el ecosistema productivo para desarrollar estudios de impacto.
¿A qué fuentes oficiales habéis recurrido para llevar a cabo el estudio?
Ya ha sido detallado de forma recurrente que las fuentes oficiales no descienden al detalle preciso que se requiere para la identificación de la actividad específica de los rodajes y todavía es menor su disponibilidad a medida que se incorpora como criterio de análisis el ámbito territorial. Dicho esto, hay que señalar que las aportaciones de diferentes estadísticas tanto nacionales como las relativas a la Comunidad de Madrid y Film Madrid Region, así como las elaboradas por el propio Ayuntamiento, como Madrid Film Office, han sido utilizadas como referencias y guías de control, de forma que el rigor y la coherencia han sido criterios priorizados a lo largo de todo el ejercicio de análisis realizado. El directorio Central de Empresas, la Encuesta Estructural de Servicios, la contabilidad regional y la Municipal han sido, por tanto, un sustento necesario para cubrir y contrastar las lagunas de información existentes.
¿Qué mensaje transmitiríais a la industria para que entendieran la importancia de su participación en estos estudios?
La participación de la industria es clave para construir datos fiables que permitan proteger y fortalecer el sector. Para poner en valor la actividad de los rodajes hay que medirla, cuantificarla, pues lo que no se mide no se valora. Además, no hay que tener reparo en compartir la información, puesto que en este tipo de estudios se trata de forma agregada y confidencial y, sobre todo, es la base para defender políticas públicas y mejorar la competitividad del audiovisual madrileño.
En un mundo cada vez más interconectado la existencia y las actuaciones de networking, han ido ganando terreno frente a las concepciones previas que atribuían directamente poder a la información, sin valorar de forma adecuada el verdadero valor de la colaboración.
El recelo sobre la pérdida de anonimato sigue siendo el principal obstáculo que salvar para aumentar la participación activa en actuaciones que conlleven la necesaria aportación de información, haciendo que el compromiso sobre la confidencialidad no sea aceptado o valorado como un hecho real y de necesario y obligado cumplimiento.
Estudios como el realizado, deberían convertirse en un catalizador para romper con esas premisas sesgadas, porque demuestran que con la mejora de la información de partida el realismo de los resultados se vería ampliado. Dispondrían de un referente global que permitirá identificar su propio posicionamiento en el sector y vincular dichos referentes a sus estrategias de ampliación de actividad, de definición de sus presupuestos, de sus estructuras de costes e incluso contarán con indicadores guía a la hora de negociar ayudas y promociones para sus nuevas iniciativas.
Porque, aunque no se haya hecho explícito, cada nuevo rodaje es en sí mismo un proyecto de emprendimiento, que cuenta desde sus inicios con referentes para perfilar fortalezas y oportunidades y, evidentemente, también debilidades y amenazas del nuevo reto con el que diseñar una nueva experiencia audiovisual.
Finalmente, si tuvierais que resumir el estudio para un ciudadano que no pertenece al sector audiovisual, ¿cuál sería?
Los rodajes de largometrajes y series no deben percibirse como un gasto puntual, pues en el periodo analizado han supuesto una inversión para Madrid que ha generado empleo, actividad económica y más ingresos públicos que las ayudas aportadas. Además, son un elemento clave para el entretenimiento y proyección de la imagen de la ciudad.
Economista, doctora en ciencias económicas y empresariales, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Directora del Instituto universitario L.R.Klein-UAM y directora de estudios y proyectos. Consejera del Colegio de Economistas de Madrid y consejera en el Consejo General de Economistas de España.
Economista, doctora en ciencias económicas y empresariales, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Directora de estudios y proyectos en el Instituto universitario L.R.Klein-UAM y secretaria académica. Vicedecana 1ª del Colegio de Economistas de Madrid y consejera en el Consejo General de Economistas de España.
Completamos la entrevista con dos vídeos en los que las profesoras Milagros Dones y Ana M. López y diferentes personalidades del sector ofrecen su opinión sobre el estudio. Madrid Film Office agradece la colaboración de todos los profesionales.
Puedes acceder aquí al Resumen completo de resultados del estudio

