Ya ha finalizado la segunda edición del ‘Taller de formación en oficios del cine para nuevos profesionales’ organizado por la Academia de Cine, con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid en su apuesta por la industria audiovisual como sector estratégico y motor económico. Madrid Film Office se ha reunido con algunos de sus profesores y alumnos para recoger su valoración de unos cursos que todos consideran necesarios
El Ayuntamiento apoyará la tercera edición del Taller de formación en 2025
El Taller de formación en oficios del cine para nuevos profesionales busca desde 2023 incentivar y facilitar la inserción laboral dentro del sector cinematográfico ofreciendo cursos para puestos específicos en la industria del cine, destinados a personas en situación de desempleo y miembros de la Academia de Cine, así como para otras personas interesadas en especializarse en otras profesiones. Las plazas, como el pasado año, tuvieron carácter gratuito y los cursos fueron impartidos por profesionales de cada ámbito.
En su segunda edición, concluida el pasado mes de mayo, el Taller ofreció tres cursos de carácter teórico y práctico con una duración entre 40 y 60 horas: Green shooting – Taller práctico de ecomanager; Coordinación de accesibilidad; y el de Acompañamiento en situaciones sensibles (dividido en tres módulos, Consentimiento y dinámicas de poder en el audiovisual, dentro y fuera de la pantalla; Cómo rodar con niños: la labor del coach; y Acompañamiento a personas con discapacidad en proyectos cinematográficos). Madrid Film Office se ha reunido con alumnos y profesores de la II edición del Taller para recoger su valoración de los cursos.
Green shooting – Taller práctico de ecomanager
Las más de 65 solicitudes preinscritas en el curso muestran el interés por esta profesión de creciente demanda en la industria audiovisual. “Tanto las administraciones públicas como las plataformas están solicitando estos perfiles en set, por lo que la formación en esta materia es siempre relevante para la industria”, señala Yolanda Costas, de Creast, empresa tecnológica especializada en la consultoría medioambiental en el sector del entretenimiento, y una de las tutoras del curso. “Nosotros vemos una concienciación al alza en la industria, en cuanto a concienciación y a tomar medidas para mejorar las prácticas. Hace 3 años era una materia prácticamente desconocida salvo para una minoría de perfiles que estaban concienciados, y a día de hoy, prácticamente toda la industria tiene conocimiento en mayor o menor medida de la materia”.
Junto con Yolanda Costas, Andrea Fuentes y Rocío Ortiz Serratosa, también de Creast, y Asia Jarzyna de Willco App, impartieron la formación que tuvo lugar de manera online síncrona del 5 de marzo al 15 de abril y en la que se ofreció tanto un aprendizaje teórico como práctico de todo el proceso de sostenibilidad para producciones audiovisuales. El curso abordó desde la estrategia y la elaboración de un plan de sostenibilidad, la implementación en set mediante búsqueda de proveedores y control en set de las medidas, hasta la finalización del proceso con los diferentes sistemas de reporting que hay actualmente en la industria, así como la certificación y compensación de los proyectos.
“Se ha planificado el contenido para que los alumnos al finalizar el taller tuvieran una visión global y práctica de la profesión”, indica Yolanda Costas. “La parte práctica ha constado de tres fases. La primera estuvo centrada en el desarrollo de un plan de sostenibilidad por parte de los alumnos siguiendo las indicaciones y formación de las sesiones que se impartieron. La segunda fase consistió en una visita al set, donde nos recibió el equipo de la película Mikaela en la que Creast trabaja como consultora en sostenibilidad, producida por La Terraza Films y A3 Media Cine. El equipo de producción nos recibió muy amablemente y compartieron su experiencia en materia de sostenibilidad en esta producción”.

La tercera y última parte práctica del curso estuvo centrada en la medición de la huella de carbono. “Se puso a disposición de los alumnos la licencia de la herramienta de Creast para que pudieran hacer el ejercicio y se les facilitó otros protocolos como Green Production Guide o Greenfilm para que pudieran practicar”, continúa la tutora que destaca la gran motivación de los alumnos por poner en práctica los conocimientos y su preocupación por ayudar a la industria a mejorar y cumplir con los requisitos en materia ambiental. “Las medidas de reducción tanto de impacto ambiental como de reducción de la huella de carbono han sido los temas que más interés y debate han generado en el grupo”.
Elena García fue una de las alumnas participantes en Green shooting – Taller práctico de ecomanager. Eligió este curso porque tras su paso en coordinación de eventos y en rodajes audiovisuales le pareció una figura indispensable. “Hemos aprendido muchísimo durante las semanas que ha durado el taller práctico y no tengo duda de que laboralmente es una oportunidad”, afirma. “Solo puedo dar las gracias a la Academia de Cine y a su departamento de Residencias, al Ayuntamiento y al equipo de Creast por realizarlo, ha sido una experiencia maravillosa que no me canso de recomendar y de valorar”.
Sobre la necesidad de formación específica en el sector audiovisual subraya que “hay numerosos aspectos de la industria audiovisual, oficios, para los que no existe una formación concreta y, sin duda, sería maravilloso que existiera; coordinador de intimidad, por ejemplo, es algo indispensable en un rodaje, también sería fantástico formación en dirección de arte, más cursos de sostenibilidad o incluso un curso en salud mental centrado en una industria tan exigente”.
Acompañamiento en situaciones sensibles
Allende López es pedagoga y gestora cultural especializada en dirección de proyectos culturales inclusivos y/ o accesibles en la Fundación AMAS y una de las formadoras del curso de Acompañamiento en situaciones sensibles, en el módulo de Acompañamiento a personas con discapacidad en proyectos cinematográficos. Al igual que el de Green shooting – Taller práctico de ecomanager, ha contado con una gran acogida de más de 60 preinscripciones.
Allende López considera trascendental que este curso haya sido promovido por la Academia de Cine con el apoyo del Ayuntamiento ya que “el sector audiovisual, representado por la Academia, se compromete así firmemente por apoyar nuevos modelos de proyectos, inclusivos, accesibles, haciendo una declaración de intenciones en la línea de la construcción de una industria más sensibilizada”, afirma. “Que se contemplen estos perfiles como nuevos profesionales dentro del sector audiovisual supone también un importantísimo avance, ya que asume la importancia del rol de las personas de apoyo dentro de los proyectos como una figura más del mismo, implicada desde el primer momento y formando parte del equipo, ya no como agente externo”.
López cree que todavía en el sector audiovisual español no existen profesionales con la formación adecuada para abordar su trabajo con personas con discapacidad. “Considero que estamos en un maravilloso momento en el que el cine se está haciendo eco de la sociedad tan diversa en la que vivimos y para ello es imprescindible que contemos con personas que puedan acompañar y respaldar los proyectos en los que esta diversidad se refleja, ya que es fundamental contarla desde el conocimiento y el respeto”.



En este módulo de formación se ha ofrecido una mirada hacia la discapacidad desde el valor añadido que genera la diferencia. Ha contado con un primer bloque de conceptos teóricos básicos, con un marco más reflexivo sobre la orientación de la inclusión y cómo debe ser entendida para aplicarla de manera coherente; y un segundo bloque que mostraba cómo plantear un proyecto cinematográfico con actores y actrices con diversidad, desde su inicio hasta su fin, y cómo trabajar con todos los agentes implicados en el mismo. El tercer bloque se centraba en cómo abordar el acompañamiento in situ con los actores y actrices con diversidad en un set de rodaje.
Para ello se contó con el equipo profesional de AMÁS ESCENA, expertos en coaching de interpretación y apoyo en rodajes, así como con invitados como Roberto Sánchez, Ángel Medina y Jelen García, intérpretes de la película Campeonex (Javier Fesser, 2023) o Candela Carmona, Assistant Producer de la misma.
“Consideramos que sí existe una salida profesional en este ámbito y que es fundamental contar con personas formadas y preparadas para ello, que conozcan de lleno el sector audiovisual y que hayan adquirido las herramientas que hemos podido ver en el curso”, comenta Allende López. “No podemos generar proyectos inclusivos y/o accesibles sin contar con profesionales que conozcan el ámbito de la diversidad, su historia, sus conceptos… y que puedan ser la voz y acompañar estos proyectos desde dentro. Es la clave del éxito de los mismos”.
¿Y qué valoración han hecho del curso los alumnos? “Desde AMÁS ESCENA todavía mantenemos relación con la mayoría de los estudiantes y sabemos de primera mano lo altamente satisfechos que han quedado. Ya están surgiendo colaboraciones y proyectos entre actores y actrices de nuestro centro y alumnos del curso y se han creado lazos profesionales muy bonitos”, destaca López. “Todos los alumnos siguen en contacto con el equipo de formación, nos están contando proyectos inclusivos y/o accesibles en los que quieren empezar a trabajar y lo altamente motivados que han quedado después de realizar el curso. De hecho, muchos de ellos quieren seguir colaborando con nosotros, para seguir aprendiendo y formándose”.
Curso de Coordinación de accesibilidad
“El subtitulado para personas sordas y la audiodescripción para personas ciegas, junto con la interpretación de lengua de signos, se consideran tradicionalmente como los servicios que dan accesibilidad al audiovisual. Los llevan a cabo expertos en accesibilidad una vez que la obra audiovisual se ha acabado, aislados del equipo creativo, en muy poquito tiempo, como un añadido que se pone al final”, explica Pablo Romero Fresco, Reader in Audiovisual Translation and Filmmaking en Roehampton University y profesor del curso de Coordinación de accesibilidad en los Talleres de Formación de la Academia de Cine.
“Nosotros en el curso queríamos plantear algo diferente, en la línea de lo que se está haciendo en otros países; ya que la accesibilidad es totalmente determinante en cómo una persona sorda o ciega, por ejemplo, recibe una película, o en el subtitulado para oyentes, creemos que tanto la accesibilidad como la traducción tienen que ser parte del proceso de producción, de modo que se haga en colaboración con el equipo creativo y no se añada al final”, comenta Romero Fresco. “Para conseguir esto creamos el curso de Coordinación de accesibilidad: para formar un nuevo profesional que haga de puente entre el equipo creativo y el equipo que va a hacer la traducción o la accesibilidad de la película, de modo que las decisiones cruciales sobre cómo recibe la obra audiovisual una persona sorda, ciega o alguien que quiera acceder a ella en otro idioma, se tomen con el equipo creativo”.
Al igual que en los anteriores cursos, el de Accesibilidad tuvo una demanda muy superior a las 20 plazas ofertadas. Entre los perfiles profesionales de los participantes se hallaban guionistas, directores y productores, pero también expertos en traducción y accesibilidad. “Fue un curso muy enriquecedor, también para los profesores, para todos, porque cada uno se formó en las áreas que no sabía. Se aprendió además sobre discapacidad porque dependiendo de cómo la veamos, consideramos la accesibilidad de un modo u otro. Agradecemos mucho la oportunidad que hemos tenido de hacer esta formación y creemos que es una profesión con mucho futuro”, señala Romero Fresco.
El curso de dos meses y medio de duración contó con profesionales invitados como Beth Matthews, una de las mayores expertas en accesibilidad del mundo y la primera persona que trabaja en una cadena británica (ITV Studios) como Coordinadora de accesibilidad y la directora de accesibilidad Cathy Taylor de Ofcom (UK’s independent communications regulator).
Para Pablo Romero la discapacidad es aún la gran olvidada del sector audiovisual y considera necesario que los talleres sobre accesibilidad tengan continuidad. “Todavía somos los cineastas no discapacitados los que contamos historias de personas discapacitadas, hay una falta alarmante de participación de personas con diferentes discapacidades en el mundo del cine”, afirma. “Llevamos 12 años trabajando en esto y la única forma que vemos de que los cursos no se queden en iniciativas aisladas es conseguir que en la industria del cine haya profesionales sordos y ciegos porque esas personas ya traen consigo la necesidad de accesibilidad. Nuestro objetivo es crear para el año académico que entra, a partir de septiembre, dos cursos: uno de coordinación de accesibilidad para personas ciegas y otro para personas sordas”.
Durante el curso en la Academia de Cine los pasados meses de se dio una interesante circunstancia, cuenta el tutor: “El Gobierno británico nos llamó para asesorarlos en la creación de la nueva norma de accesibilidad en el Reino Unido y así lo hicimos; es una norma muy influyente porque de ahí salen las de Netflix y demás plataformas, les asesoramos y se abrieron a toda esta posibilidad que trabajamos de la creación de un Coordinador de accesibilidad. Ahora lo estamos intentando en España con la actualización de la norma de accesibilidad audiovisual de cuyo comité formamos parte; gracias a la experiencia del curso intentamos que la norma también se abra a esta nueva forma de entender la accesibilidad”.
Primera edición del Taller de formación en oficios del cine para nuevos profesionales
El pasado año, en su primera edición, el Taller de formación en oficios del cine propuso otros tres cursos específicos: Maquillaje para audiovisuales, impartido por Sylvie Imbert; Técnico de iluminación (eléctrico) impartido por Jesús Villafáñez y Adrian Fenoy; y curso básico de Controller, Coordinación de producción y Producción para proyectos audiovisuales, impartido por socias y socios de APPA (Asociación de Profesionales de la Producción Audiovisual).
Andrea García Meléndez fue alumna del curso de Maquillaje para audiovisuales y un ejemplo de lo que se propone el Taller, que es incentivar y facilitar la inserción laboral en el sector cinematográfico. Gracias al curso Andrea tuvo la oportunidad de poder trabajar en una película con Sylvie Imbert (ganadora del Goya al mejor maquillaje en Blancanieves de Pablo Berger, Nadie quiere la noche, de Isabel Coixet en y El hombre que mató a Don Quijote de Terry Gilliam).
“El taller de formación en la Academia del Cine me aportó unas vivencias y una oportunidad únicas, aprendí cómo tratar con los actores, cómo llevar un racord en un rodaje largo, y cómo trabajar con ciertos materiales protésicos que hasta entonces no había tenido la oportunidad de practicar con ellos; me llevé un montón de conocimiento sobre productos que en ese momento no sabía que existían y lo increíble que era trabajar con ellos, y trucos para que en la gran pantalla se vieran como heridas auténticas”, comenta García Meléndez.
“Estos monográficos son muy necesarios ya que son impartidos por profesionales que están vinculados tanto al cine que pueden enseñarte sus entresijos; no es lo mismo que ir a una academia de maquillaje donde te pueden enseñar hasta cierto punto, ya que nadie ha experimentado lo que es un rodaje, no están a la altura de un curso especializado en cine. Además normalmente los cursos de maquillaje, protésicos o de cine son muy caros y no todas las personas pueden acceder a ellos y hacer este gratuitamente y de tal calibre es una experiencia increíble”, concluye la estudiante y maquilladora.
Agradecemos a Inés Enciso, Coordinadora del Departamento de Desarrollo e Investigación de la Academia de Cine; y a Julia Mora Crespo y Zulema Pérez Moya, del Departamento Desarrollo e Investigación de la Academia de Cine, su ayuda para la realización de este reportaje.

