‘Karateka’, Madrid también es Japón

La ciudad de Madrid ha aportado a la película Karateka importantes pabellones y centros deportivos que se han transformado en dojos (escuelas de karate) y estadios japoneses, centrales en la historia. Entre estos espacios se halla, por ejemplo, el Palacio Vistalegre Arena de Carabanchel, convertido en el legendario estadio de artes marciales Budokan de Tokio donde Sandra Sánchez ganó la medalla de oro a sus 39 años en los Juegos Olímpicos de 2021. A continuación, nos adentramos en las localizaciones de la capital que evocan Japón en este biopic sobre la gran karateka dirigido por Aritz Moreno, con producción de Sr. y Sra., Atresmedia Cine y Apaches Entertainment.  

“Madrid es una ciudad tremendamente versátil, tanto para rodar sus calles, sus museos, o sus sitios históricos, como para hacer de esos lugares otras ciudades”, comenta la directora de Producción de Karateka, María Gómez de Liaño, acerca de cómo diferentes espacios de la capital han servido para recrear los interiores de Japón en esta historia de superación.

La película, estrenada en cines el pasado viernes 30 de octubre, narra la vida de Sandra Sánchez, la gran karateka en la modalidad de kata. Aborda su primer contacto de niña con el karate, las dificultades al intentar retomar su carrera deportiva tras haberla abandonado para cuidar de su madre enferma de cáncer, y el oro olímpico en Tokio. Tras ser vetada por su propia federación, que la consideraba muy mayor para competir, Sandra Sánchez logró con el apoyo del entrenador Jesús del Moral lo que parecía imposible: arrebatar la medalla olímpica a su rival Kiyou Shimizu a los 39 años de edad en un deporte donde los más veteranos se retiran a los 30 años y que ha sido dominado siempre por los japoneses.

La película ha contado con la implicación de Sandra Sánchez y de Jesús del Moral desde los comienzos del proyecto como dobles de acción y asesores en todas las cuestiones relativas al entrenamiento de los actores y escenas deportivas.

Localizaciones en la ciudad de Madrid

Además de en Madrid, Karateka se ha filmado en Talavera de la Reina (Toledo) y Japón; aparecen las calles de Tokio, de Fujinomiya a los pies del monte Fuji o la noche de Osaka iluminada por sus míticos neones. Muchos de los interiores nipones han sido evocados, sin embargo, como decimos, en la ciudad de Madrid. La secuencia final, el enfrentamiento entre Sánchez y Kiyou Shimizu, que tuvo lugar el 5 de agosto de 2021 durante los Juegos Olímpicos de Tokio en el legendario estadio de artes marciales Budokan, se recrea en el Palacio Vistalegre Arena en Carabanchel, donde se ambienta la pista y el tatami. Los interiores de Budokan, pasillos y salas de prensa, han sido grabados en el Hotel Mieliá Castilla en el distrito de Tetuán.

El dojo Inoue de Tottori, donde el entrenador y la karateka se entrevistan con el gran maestro que les enseñará el gran kata final, está recreado en la Asociación de Vecinos de Moratalaz Avance, en calle de la Fuente Carrantona. Asimismo, las secuencias en los trenes de alta velocidad Shinkansen, en los que los protagonistas viajan por el país nipón, están rodadas, con la ayuda de efectos especiales, en la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Madrid en Fuencarral-El Pardo. Y el dojo donde Sandra Sánchez comenzó de niña a entrenar en Talavera de la Reina es en realidad el Gimnasio Kime en el distrito de San Blas-Canillejas, que aparece al inicio del largometraje cuando intentaban que Sandra aprendiera ballet clásico.

“Ese sí es un dojo de verdad, de un entrenador volcado en la enseñanza del karate en los niños”, señala la directora de Producción. “Es un dojo de toda la vida donde se enseña el amor al karate, y aunque Arte tuvo que intervenir algo, parece que no ha pasado el tiempo por él, que se ha quedado en los años 80”.

Otros pabellones de la Comunidad de Madrid, en Pinto, Torrelodones, Algete (donde se recrea el dojo en el que entrenan la karateka y Jesús del Moral) han sido también puestos a disposición de la historia. “El dojo de Algete fue creado desde cero por el director de Arte, Gustavo Ramírez”, indica María Gómez de Liaño. “Todas estas localizaciones están ayudadas por él, que es un gran director de Arte; ha convertido estos interiores en lugares internacionales, su labor ha sido increíble, al igual que la del localizador Alfredo González cuyo trabajo en la gestión de tantos días de rodaje en pabellones y con tanta figuración ha sido fabuloso”, comenta.

Centro de Alto Rendimiento de Madrid

El gran reto para Alfredo González en la gestión de las localizaciones en Madrid ha sido, según señala la directora de Producción, el Centro de Alto Rendimiento de Madrid del Consejo Superior de Deportes (en la calle Martín Fierro del distrito Moncloa-Aravaca). “Queríamos rodar en este Centro donde la propia Sandra Sánchez se había alojado y se había formado en su primera etapa, antes de tener que retirarse. Fue complicado porque siempre está activo, pero conseguimos algunos días allí con los propios deportistas entrenando que aparecen como figuración”, explica. “Era muy importante grabarlo allí, aunque luego recreáramos la habitación de Sandra y las estancias donde ella vive en un plató, con la gran labor del director de Arte; los deportistas y responsables se portaron especialmente bien porque sabemos que están allí muy concentrados, que no es un juego, así que fue verdaderamente un lujo”.

Por último, las gradas y pistas del Paraninfo Sur de la Universidad Complutense de Madrid y los despachos del Edificio Cronos (calle Cronos, 18) fueron también localizaciones de la película en la capital. “Madrid es una ciudad muy volcada en los rodajes y con un Ayuntamiento también muy dispuesto, es muy cómodo trabajar en ella a pesar de la abundancia de producciones”, concluye Gómez de Liaño.

Karateka se puede ver en cines desde el pasado viernes 30 de octubre.

Imágenes del fotógrafo Lander Larrañaga.