‘Madrid, Ext.’, redescubrimiento y homenaje a la ciudad

Hoy llega a los cines MADRID, EXT. una película sinfónica dirigida por el cineasta y dramaturgo Juan Cavestany con música de Guille Galván, escritor, compositor y guitarrista de Vetusta Morla, cuyo protagonista incuestionable es la ciudad de Madrid. Documentación y experimento, drama y comedia, deconstrucción y homenaje, MADRID, EXT. es “un gran archivo visual y sonoro de sus habitantes y localizaciones donde se cruza comercio y fauna, arquitectura y señoras, mercerías y poetas, constructores y destructores de la ciudad”. El documental ha recibido el apoyo y asistencia de Madrid Film Office y las ayudas al audiovisual del Ayuntamiento de Madrid. Conversamos con su director.

Las salas de cine acogen MADRID, EXT., un ensayo fílmico sobre la capital y el paso del tiempo, sus transformaciones y contradicciones, que ha contado con más de doscientas jornadas de rodaje y cien horas de grabación realizadas durante cuatro años por Juan Cavestany y su productora Cuidado con el perro, con la banda sonora original de Guille Galván, la dirección fotográfica y supervisión técnica de Javier Bermejo y la complicidad del proyecto Paco Graco, que defiende el patrimonio gráfico de Madrid.

Después del confinamiento por la Covid-19, durante el cual Cavestany compuso la película colaborativa Madrid, INT., el director salió con una cámara a pasear y a redescubrir su propia ciudad y este ha sido el resultado. “Es un recorrido por la ciudad que he grabado y reconstruido en una pieza que es una película, en donde la ciudad es absoluta protagonista, no hay una ficción, no hay una historia, no hay una trama, es verdad que hay personajes dispersos, pero lo que hay es un protagonismo de la ciudad que habla por sí sola, se muestra, hay cientos de localizaciones, cientos de personas retratadas, sin una agenda periodística o de coyuntura social concreta, no es un reportaje, no es una tesis, no es tampoco un reel turístico de la ciudad”, explica el director. “Es una mirada muy poética, yo creo, muy fotográfica, en la que dejo que las imágenes hablen por sí solas y a veces habla gente para acompañar esas imágenes o para complementar, y es un homenaje, a la vez una mirada crítica, por momentos alucinada, de asombro, o arqueológica… Es un gran catálogo, un archivo donde también queríamos ennoblecer lo feo”.

De entre las influencias que se perciben en MADRID EXT., Cavestany destaca fotógrafos que han capturado Madrid a lo largo de los siglos como Alfonso, Luis Lladó, Juan Pando, Paco Gómez, Enrique Sáenz de San Pedro, o películas como Cielo Negro, Surcos y El expreso de Andalucía. También las películas del neorrealismo español y el cine de Luis García Berlanga y Pedro Almodóvar.

Contemplar la ciudad sin mirar el móvil

A lo largo de la película, la ciudad de Madrid se despliega en toda su diversidad, desde los puntos más emblemáticos hasta los rincones menos conocidos, con el propósito no solo de ilustrar la ciudad, sino de capturar su alma, reflejar su evolución y dar voz a sus habitantes documentando así su memoria colectiva y proporcionando un retrato profundo y detallado de su tejido social. Con un especial protagonismo de los distritos fuera de la almendra central. “Es una película muy humilde en su realización y lo que propone es salir a visitar la ciudad sin mirar el móvil, con la mirada arriba”, apunta Cavestany.

Entre sus localizaciones infinitas se hallan lugares tan diversos como el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC); la Filmoteca Española – Cine Doré;Escuela Técnica Superior de Ingenieros Navales; Frontón Beti Jai; CentroCentro Ayuntamiento de Madrid; Cementerio de la Almudena; Ateneo de Madrid; la Biblioteca Pública Municipal La Elipa; Colegio Siglo XXI en Moratalaz; Parque Deportivo Puerta de Hierro; Centro Deportivo M86; Hotel Emperador; Hospital Universitario de la Princesa y Hospital Universitario Gregorio Marañón; la Bolera de Chamartín; la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid; Matadero Madrid; Mercado de Maravillas y Mercado Tirso de Molina; Sala de baile Stylo; Tiovivo Ramón y Cajal; Discos La Metralleta; Pequeño Cine Estudio; Conservas Servi Calzados Morales o Mantequerías Bermejo y Frutos Secos El Girasol o la fábrica Muelles Ros…

Imagen en el antiguo Centro Acuático

Protagonismo del Madrid fuera de la M-30 y rodaje sostenible Madrid

El proyecto nació con el paseo un poco improvisado fuera del centro de Madrid, descubriendo los espacios que no son los reclamos más evidentes de la capital. “En el documental está muy contado el Madrid desde el barrio de la Concepción, La Elipa, Moratalaz, Vallecas, Villaverde, Usera, Carabanchel, Marqués de Vadillo, todo ese cinturón fuera de la M-30 está muy representado en la película, sus aledaños, sus márgenes; ahí hay una autenticidad que cuesta cada vez más encontrar en el centro”, añade Cavestany. “Está también el Madrid más reconocible, evidentemente, no sacarlo habría sido también una mirada sesgada, pero el centro de Madrid está observado desde la altura de los ojos del paseante, desde una fuga nueva; la  Puerta de Alcalá está mirada de otra manera, lo mismo El Retiro, el Parque del Oeste…”.

La ciudad se retrata así desde arriba (desde el Cerro de los Ángeles en Getafe, el parque Cerro del Tío Pío, desde la Torre Cepsa, el Hotel Emperador, la carretera de la Coruña, desde la Cuesta de las Perdices…), el subsuelo y lados en un recorrido muy exhaustivo con un equipo de cámara dinámico y ligero y un rodaje sostenible en el que tanto Juan Cavestany como Javier Bermejo, director de fotografía, se han transportado en bicicleta, transporte público y moto eléctrica, pero sobre todo a pie.  

En MADRID, EXT. han sido muy importantes las complicidades establecidas con el proyecto Paco Graco, una iniciativa para la protección del patrimonio gráfico de Madrid, y con el músico Guille Galván que ha compuesto la música de los 90 minutos de película. “Tenía que construir la banda sonora no de una ciudad existente sino de su experiencia, subjetiva y única”, señala el músico. “No se trataba de hacer arqueología ni folklore, sino de armar a través de la música y el sonido, la forma de mirar esa ciudad, de quererla y respetarla. Para ello he tratado de lavar el ruido para obtener sus pepitas de oro: las pistas de sonido, del afilador, las churrerías, las máquinas tragaperras, el metro…”.

Puedes escuchar toda la banda sonora de MADRID, EXT. en este enlace.

Por último, Cavestany afirma que su pretensión era reconciliarse con la ciudad y ennoblecer lo feo a través del encuadre, de la mirada fotográfica. “Cualquier experiencia urbana moderna es una experiencia de conflicto y de tensión, con la ciudad hay que estar todo el rato reconciliándose, hay que aprender a disfrutar lo que tiene Madrid de bonito y de amable y a encajar lo que no lo es tanto. Madrid es inacabable, está llena de sorpresas, de energía, es una ciudad súper viva, muy imperfecta pero muy viva”.