Echevarría y la búsqueda de la verdad en Usera

Chinas, de Arantxa Echevarría, beneficiaria de las Ayudas del Ayuntamiento de Madrid, opta mañana a tres premios Goya con cuatro nominaciones. Este sábado se celebra también el Año Nuevo Chino en el chinatown madrileño, el barrio de Usera, donde en el verano de 2022 se rodó la mayor parte de la producción con la asistencia de Madrid Film Office. En el siguiente artículo te descubrimos todas las localizaciones de este largometraje que aborda asuntos como la identidad, la convivencia de culturas y la inmigración

Con motivo de la celebración del Año Nuevo Chino, Cineteca Madrid en Matadero acoge el 10 de febrero un pase especial de la película

Chinas, la última película de Arantxa Echevarría (Goya a Mejor Dirección Novel por Carmen y Lola en 2019) opta a tres premios Goya este sábado 10 de febrero en Valladolid con cuatro nominaciones: a Mejor Actor Revelación (Julio Hu Chen), Actriz Revelación (Xinyi Ye y Yeju Ji) y Canción Original (de Marina Herlop). Ese día comienza y se celebra el Año Nuevo Chino, el del Dragón. También en el barrio de Usera, el chinatown de Madrid, donde se rodó en el verano de 2022 este largometraje -beneficiario de las Ayudas al audiovisual del Ayuntamiento de Madrid- que aborda asuntos como la identidad, la convivencia entre diferentes culturas y la inmigración.  

Lo hace a través de la historia de dos niñas chinas de nueve años que coinciden en un colegio a principio de curso “y todos damos por hecho, porque somos muy superficiales, que se harán amigas y que son iguales: y no tienen nada que ver”, comenta la directora. Lucía es española de segunda generación de inmigrantes y sus padres trabajan más de catorce horas en un bazar de Usera; por su parte Xiang ha sido adoptada por unos padres de profesiones liberales y no se siente china ni tampoco aceptada por los compañeros del colegio. Las dos niñas acabarán siendo vitales la una para la otra en la búsqueda de su identidad.  

Chinas está rodada fundamentalmente en Usera, un barrio que se muestra con detalle en la cinta. El distrito ha cobrado protagonismo recientemente en las pantallas gracias también al estreno de En los márgenes (2022), de Juan Diego Botto, y sobre todo de Que nadie duerma, adaptación de la novela de Juan José Millás dirigida por Antonio Méndez en la que Lucía (Malena Alterio, Premio Forqué a mejor actriz) recorre en taxi las calles de Usera en busca del amor. Sin embargo, el cine ya había descubierto las singularidades del barrio. Secuencias de la inigualable Atraco a las tres de José María Forqué; The Hit de Stephen Frears; Tesis de Amenábar; Magical Girl (Carlos Vermut); o Tarde para la ira, de Raúl Arévalo, se ambientaron también en en sus calles y edificios. 

Chinas tenía que rodarse en Usera y tenía que ser reconocible, es el chinatown de Madrid, muy diferente por ejemplo al de Londres, que es turístico. Nuestro chinatown es real, con mucha población también latina en convivencia con el español de toda la vida, ya mayor; están todas las culturas mezcladas en sintonía, no tienen problemas entre ellos», comenta Arantxa Echevarría, quien en estos días está sumergida en el rodaje de La infiltrada (Bowfinger Int. Pictures, Beta Fiction Spain (BFS)), junto con Luis Tosar y Carolina Yuste. 

Localizaciones de Chinas en Usera

Si algo caracteriza el cine de la directora vasca es su preocupación por la búsqueda de la verdad. Es por esta razón que el Burger King donde Lucía quiere celebrar su cumpleaños tenía que ser el de la calle Marcelo Usera y no otro; que el centro comercial donde se juntan los adolescentes en la película fuera el de Islazul de la calle de la Calderilla, un espacio en cuya plaza frente a los 100 Montaditos se pasean cada fin de semana los jóvenes de Usera. O que el bazar de la familia de Lucía tuviera que estar en el barrio, en la calle San Basilio, un local vacío recreado completamente para la película. Asimismo, la casa de la niña debía estar en el distrito, al lado del bazar, en Mariano de Usera, una vivienda en la que se rodó también En los márgenes. Para recrear el hogar de Lucía y empaparse de su espíritu, el equipo visitó una casa china auténtica “con poco mobiliario pero muy útil, con detalles como que las lámparas y los mandos a distancia siguen con el plástico para que no se estropeen…”, señala Echevarría.  

“Para mí integrar los espacios reales en una película es tan importante como los personajes; el colegio chino es de verdad chino (AHIUA en la calle Carlos Marín), el restaurante Tang donde trabaja Wang (en la calle Nicolás Sánchez) también es uno muy emblemático, con esa decoración informando al consumidor de que es un espacio chino, y el Burger King no podía ser otro que el de Usera porque a su lado hay cuatro comercios chinos y uno latino y si nos íbamos de la zona lo desvirtuábamos, se convertía en un sitio más; si rodábamos ahí se entiende el espíritu del espacio, que para mí es otro personaje”, explica la realizadora. “Sergio Prado, un gran localizador, comprendía mis motivos y lo pasaba fatal cuando no lograba un espacio porque esta búsqueda de realidad a veces complica las cosas, pero entró en el espíritu de la película y consiguió todo, hasta una juguetería pequeña (Arreglos Yi Chen, en calle Isabelita Usera) que en en el barrio no hay, son todas muy grandes… Le estoy muy agradecida”. 

El colegio donde asisten las niñas es el CEIP Perú, en Carabanchel bordeando Usera. Fue seleccionado entre otros ocho también por su veracidad: es un centro que acoge 28 nacionalidades diferentes en sus aulas.  “Además, visualmente es muy potente, está rodeado de casas de vecinos y en el patio del colegio se ve la ropa tendida, desde las ventanas los padres llaman a sus hijos… es un centro muy de barrio por lo que era necesario rodar ahí”, afirma Echevarría. 

También es de destacar el hermoso cine al aire libre, Cinema Usera, creado hace unos años por varias asociaciones del barrio y ya en desuso. “Me lo encontré de casualidad, dimos con el local del bazar y me puse a mirar los alrededores y lo vi; no lo podía creer, qué bonito, no sabía que existía, y al descubrirlo pensé que las esperas de Wang debían ser ahí. Usera está explotado al máximo”, agrega Echevarría. 

La secuencia más difícil de la película, según destaca, fue la recreación del desfile del Año Nuevo Chino, grabada el último día de rodaje a pleno sol de agosto y para el que se tuvo que despejar la calle Nicolás Sánchez entera y liberar los dos carriles un domingo durante doce horas. “Fue bonito, la gente de la calle se acercaba a verlo porque pensaba que era el año nuevo de verdad, quedó muy bien y logísticamente nos ayudaron las asociaciones de mayores de Usera y Madrid Film Office, que nos apoyó mucho”. 

La directora Arantxa Echevarría

Un Madrid de contrastes: otras localizaciones

En Chinas aparecen dos Madrid muy diferentes, el de la vitalidad y multiculturalidad de barrio, el mundo de Lucía, y el de la vida más acomodada de Xian: los espacios y calles de Chamartín y Santiago Bernabéu. El padre de Xian es arquitecto y su lugar de trabajo fue el Estudio Ibáñez y Maroto arquitectos (calle Barquillo) que se abrió a un rodaje por primera vez. También la clínica de la psicóloga de Xian (Centro ACEOPS en calle Fernando Chueca Goitia), y su casa en Plaza de la República del Ecuador se hallan en la zona. Además, la comunión de Xian se grabó en la Parroquia Santísimo Sacramento en la calle Alcalde Sainz de Baranda, frente a El Retiro. “Es un mundo más elevado”, comenta el localizador Sergio Prado (Los Farad, Veneno, Vacaciones de verano…). “A esto se añaden los espacios que frecuentan los adolescentes: los botellones en el Parque de la Cuña Verde de Latina, en el Parque de la Ermita del Santo, un lugar muy peculiar con graffitis, y la rave en una fábrica en Navalcarnero. También la piscina cubierta de Boadilla, en el club Las Encinas, un sitio recurrente de rodajes con muchas facilidades, con un tejado amarillo que filtra la luz”. 

“Aparece un Madrid totalmente diferente; quería marcar mucho la diferencia de clase social”, subraya por su parte la directora, «se ve la zona noble de Madrid, próxima al Bernabéu, y en cuanto ves los exteriores y un Eurobuilding comprendes que esa familia tiene posibles; su casa es completamente lo contrario a la de Usera, diáfana, con un piano, con exteriores, una luz increíble, mientras que la de Usera es muy humilde, muy pequeña y con poca luz. La iglesia la elegimos porque tiene un diseño arquitectónico increíble, desde fuera parecen las orejas del diablo, muy de la arquitectura de los 70”. 

Cómo fue el rodaje en Usera

En cuanto a cómo se desarrollaron las grabaciones en Usera, fuera de la almendra central de Madrid, ambos profesionales destacan su facilidad y la buena acogida de los vecinos. «No era una gran producción, llevábamos ocho o nueve camiones, y en cuanto a los permisos fue sencillo tenerlos porque es un espacio donde no hay muchos rodajes, yo huyo ya del centro», comenta el localizador. «La comunidad china es cerrada y por eso llevábamos auxiliares traductores, para crear confianza, pero fueron muy amables”.  

«En cuanto te vas de la zona centro de Madrid la gente es muy curiosa, con muchas ganas y todo son facilidades, yo ya no quiero rodar en el centro”, concluye Arantxa Echevarría. «Fíjate si sería bonito que un día estábamos rodando en el exterior de un restaurante y de pronto apareció una mujer china invitándonos a unas pequeñas delicatessen porque decía que nadie nunca ha venido a rodar a Usera a contar la historia de los inmigrantes chinos. Estas cosas no pasan muy a menudo y cuando ocurren son mágicas. La comunidad estaba muy volcada con el rodaje”. 

Proyección

Con motivo de la celebración del Año Nuevo Chino Cineteca Madrid en Matadero acogerá el sábado 10 de febrero un pase especial de la película Chinas, de Arantxa Echevarría. Entradas.

La película se puede ver en Movistar +

Consulta aquí todas las actividades del Ayuntamiento de Madrid por la celebración del Año Nuevo Chino.