Del cielo de Madrid al subsuelo

Reina Roja, una de las series más esperadas de 2024, cosecha desde febrero una creciente popularidad en Prime Video. La producción de Dopamine/Focus y Amazon MGM Studios cuenta con una temporada de siete episodios disponible en 240 países, lo que supone una extraordinaria ventana de difusión para la riqueza audiovisual de Madrid

Madrid es una protagonista más de la adaptación de la novela del escritor madrileño Juan Gómez-Jurado, según señalan sus creadores, la showrunner Amaya Muruzabal, también guionista junto a Salvador Perpiñá, y Koldo Serra en la dirección con Julián de Tavira. Madrid Film Office -así como otras áreas del Ayuntamiento de Madrid- acompañó y asesoró a la producción durante sus seis meses de rodaje. La oficina se reúne ahora con Antonio Suviri para conocer los pormenores de la grabación de Reina Roja desde el punto de vista de su jefe de localizaciones.   

Reina Roja se rodó del 16 de agosto de 2022 hasta finales de enero de 2023, comenzando por la secuencia de sus protagonistas Antonia (Vicky Luengo) y Jon (Hovik Keuchkerian) en el monumento a Cervantes de la reformada Plaza de España. El thriller construye su trama entre las urbanizaciones de lujo de las clases altas de la capital y las calles del barrio de Lavapiés, y muestra el subsuelo y el cielo azul de la ciudad cuya luz se convirtió en un aspecto clave de la construcción visual de los capítulos. Según sus creadores se trataba de dotar de una personalidad propia a un género tan popular como es el thriller. Al contrario que en las producciones nórdicas, con una fotografía muy apagada, en Reina Roja se ha buscado trasladar a la pantalla el color y el sol de Madrid, pero también sus profundidades, donde se mueve Ezequiel (el actor Nacho Fresneda) lo que implicó una labor de búsqueda de localizaciones naturales.

Los protagonistas se mueven por algunos de los lugares más reconocibles de la capital, como el barrio de Lavapiés (donde inicia la historia) hasta Ópera, el Palacio Real, la Gran Vía o el Palacio de Cristal de El Retiro. Sin embargo, según apunta el localizador Antonio Suviri, se ha tratado de huir de los espacios más manidos. “Queríamos que Madrid se reconociera en cada frame, eso era fundamental, pero escapando de los lugares más vistos: no hemos sacado la Puerta de Alcalá, ni Cibeles, la Gran Vía sí, pero en vez del plano típico desde Callao a Plaza de España aquí hemos ofrecido otra perspectiva, desde Plaza de España hasta Callao, bastante menos visto. Se quería un Madrid muy auténtico, castizo, no se buscaba la modernidad que tienen todas las ciudades, queríamos bares de barrio con las servilletas tiradas en el suelo, algo que ha sido difícil de encontrar, visitamos más de ochenta fuera del Centro…”, señala Suviri.

Finalmente se rodó en las cafeterías Los Arcos en la calle de Miguel Arredondo y en Kukaramakara en San Evaristo, ambas en el distrito de Arganzuela, y en la cafetería Ortega de la Avenida de San Diego, en el Puente de Vallecas. Aunque también se grabó en los reconocidos locales Omeraki, de Alberto Chicote, en el Café Moderno de Plaza de las Comendadoras, y por supuesto en la cafetería San Ginés y el Corral de la Morería. “Siempre que fue posible distribuimos las secuencias en barrios fuera del centro para descongestionarlo de rodajes”, continúa el localizador. “Madrid tiene muchas zonas y hemos estado en Vallecas, Arganzuela, en El Viso, en Fuente del Berro, en parques que no eran El Retiro, aunque allí pudimos rodar una secuencia en el Palacio de Cristal”.

Rodaje en el Corral de la Morería

Ninguna localización ha sido fácil en Reina Roja por la complejidad de la realización de las secuencias, según comenta Antonio Suviri, “jugábamos con una visión de 360 grados y teníamos que controlar el paso de vehículos, peatones, los cortes de tráfico, la invasión de calzadas… Hubo una figura muy importante en la serie que fue el Production Designer, Antón Laguna; casi ninguna producción en España cuenta con estos profesionales y son fundamentales porque conoce las circunstancias técnicas y el trabajo del equipo de localizadores, que ha sido estupendo, pasaba siempre por él. Ha sido una labor muy cooperativa, tanto con dirección de producción como con diseño de producción”, señala.

Otras localizaciones

La calle de Buenavista y del Olivar en Lavapiés, donde se halla el apartamento de Antonia (aunque el interior de su portal fue rodado en la calle del Barco, 27); la plaza de La Paja; el piso de Carla Ortiz, la hija secuestrada (la intérprete Celia Freijeiro) en calle del Monte Esquinza en Chamberí, o la calle de los Vascos en Aravaca, en la que se sitúa la casa de Jon y de su madre, son otras de las vías que aparecen en la ficción. Así como la calle Orense, el Paseo de la Castellana, los bajos de Azca, la plaza de Chamberí y la de Puerta Cerrada, Chamartín o el metro de Noviciado, Goya y el puente de Reina Victoria, entre otras vías públicas.  

Además, el edificio del Centro Militar de Farmacia en Embajadores, 75, que ha ambientado el interior de comisaría y también el exterior del psiquiátrico, y el Hotel RIU donde conocemos a Laura Trueba (Emma Suárez), una de las banqueras más importantes de España, son otras de las localizaciones. También el Hipódromo de la Zarzuela, el Club hípico en Finca La Rubia, urbanizaciones en Boadilla del Monte y Madrid Arena y el Centro Acuático. “Sale un Madrid de calle, que es el de Jon, que se junta con gente de barrio, y luego el de dos figuras con mucho poder en España que podrían ser Amancio Ortega y Patricia Botín, que aparece en el Hotel RIU”, comenta el localizador. “El Ayuntamiento nos ofreció unas localizaciones maravillosas: Madrid Arena y el Centro Acuático, aunque es verdad que requirieron de demasiada burocracia. Centro Acuático hizo del exterior de las oficinas de Reina Roja y el interior de esta base fue recreado en Madrid Arena cuyo exterior se convirtió también en un casino”, comenta el localizador.  

Y añade: “El Centro Militar de Farmacia es un edificio magnífico para rodajes porque no molesta a los vecinos y está en desuso pero el precio por grabar es alto. Las tarifas de Madrid se han disparado en las localizaciones privadas, las incrementan cuando se enteran de que hay una plataforma como Amazon, Netflix, Movistar… detrás de una producción y esto es un problema porque mañana venimos con una productora pequeña y no puedes rodar en Madrid. En Reina Roja hubo una labor muy grande a través de producción para que no se dispararan los precios de las localizaciones”.

Reina Roja retrata la ciudad luminosa pero también el Madrid subterráneo donde se hallan el mal y los antagonistas. “Antonia lee en Puerta Cerrada el lema de Madrid ‘Fui sobre agua edificada, mis muros de fuego son’ y se da cuenta de que tiene que bajar al subsuelo. Estudiamos el alcantarillado de Madrid, nos enseñaron varias zonas pero eran todas de muy difícil acceso, íbamos con EPI, arneses, botas de agua, muy complicado para los actores. Al final en la alcantarilla donde Antonia se introduce, la de Puerta Cerrada, hicimos una desinfección total y unimos esa secuencia a otras que recreamos en un set en Casarrubios, en Toledo”, describe Suviri.

Un rodaje sostenible

Reina Roja tenía el objetivo de convertirse en un rodaje lo más sostenible posible. Se decidió así que toda la flota de transporte fuera eléctrica (excepto los camiones, aún no disponibles los eléctricos en España) y ofrecer a los vecinos plazas de aparcamiento. “Cuando llegábamos a un sitio lo primero que analizábamos era el impacto que iba a tener el rodaje”, indica el localizador que también trabaja como ecomanager. “En los jardines de la fuente de Plaza de España construimos unas pequeñas pasarelas para que el equipo no los pisara, o en Lavapiés, que necesitábamos vaciarlo por completo para aparcar unos camiones y una grúa, planteamos un amplio plan de riesgo e hicimos coincidir el rodaje en la plaza de Lavapiés con el momento menos transcurrido, en agosto, y hablamos con las asociaciones de vecinos para ofrecer un número de plazas de aparcamiento a los residentes que las solicitaran, que es algo que en Londres se exige, las calles no son nuestras, son de los vecinos”, explica el localizador.

Y concluye: Madrid puede hacer del doble de mil ciudades, es tan grande y, al ser una ciudad con tanta historia, posee muchísimos espacios con diferentes estilos; ofrece una variedad tremenda de escenarios. Y también posee medios, industria, profesionales, platós, medios técnicos, ese es el mayor valor de Madrid…”.

Agradecemos al departamento de Comunicación y prensa de Amazon Prime Video y a Antonio Suviri, jefe de localizaciones de Reina Roja, su ayuda para la realización de este reportaje. Las imágenes que aparecen en él pertenecen al fotógrafo Andre Paduano.