Hoy hablamos con… Denise O’Dell y Babieka Films

Denise O’Dell  es una figura esencial en el desarrollo de las producciones internacionales en nuestro país. Atesora más de cincuenta años trabajando como productora en España. Primero, en los años 60 con los míticos hermanos Roberts, luego como productora independiente y más adelante fundando Kanzaman y la que es ahora Babieka Films, empresa madrileña que dirige junto a su hijo Denis Pedregosa. 

Desde finales de los años 70, O’Dell ha producido, coproducido y prestado servicios de producción a directores tan emblemáticos como Steven Spielberg, Ridley Scott, David Lean, Bernardo Bertolucci, Milos Forman o Stephen Frears, para cintas como la saga de James Bond, Indiana Jones y la última cruzada, Sexy Beast, El cielo protector, Muerte en Granada o Los fantasmas de Goya, rodada en Madrid. Un aprendizaje y legado que ha trasladado a Babieka Films donde han realizado la serie de Netflix Black Mirror o más recientemente, la película The Paramedic, en Netflix, entre muchas otras como Éxodo: Dioses y Reyes, Intergalactic, Line Walker, The Rhythm Section o Tomorrowland.

En Madrid Film Office hemos querido conocer la experiencia de Denise O’Dell acercándonos a la sede de Babieka Films en Madrid donde nos reciben la productora, Denis Pedregosa y el núcleo del equipo Babieka para contarnos cómo es trabajar allí, cuál es su visión del sector, sus objetivos y próximos proyectos, además de valorar la capital como ciudad de rodajes y producción.

La familia O’Dell: de las runaway productions a Babieka Films  

El vínculo con el cine y el audiovisual le viene a Denise O’Dell de familia. Su padre fue el productor británico Denis O’Dell que, tras intervenir en rodajes en Inglaterra como ayudante de dirección desde 1943 en las películas El enemigo de las mujeres y Cuento de Navidad de Dickens, viaja a España con las primeras runaway productions como Tres hombres y un bikini de 1952. Fue también artífice del debut de The Beatles en el cine con ¡Qué noche la de aquel día! (1964), dirigida por Richard Lester, y de Cómo gané la guerra (Richard Lester, 1967), que trajo a John Lennon a Almería.  

“Yo estuve en el tren de ¡Qué noche la de aquel día! con los Beatles, mientras les grababan, esto me marcó muchísimo. Les conocí bastante; era una época súper excitante porque todo el mundo se abría, pero también cuando vine a Madrid, con la Movida, tuve unos amigos interesantísimos…”, comenta Denise O’Dell que aterrizó en nuestra ciudad con 18 años y ya no se fue. 

Denise O’Dell con su padre, Denis O’Dell, y con Roberto Roberts y Pepe López Rodero en 1966

“Llegué a Madrid cuando mi padre estaba haciendo la película Los golfos de Roma y me encontré tan a gusto en España que me quedé en casa de un amigo suyo, Tibor Reyes. Entonces el director Juan Estelrich me encontró uno de mis primeros trabajos enseñando al actor Manuel Aleixandre un diálogo en inglés”, recuerda.  

Su primera incursión en el cine llegó en 1966 con la película Beyond the Mountains, de Alexander Ramati. “Esto se hizo en Madrid y realmente siendo tan joven trabajar en cine en la ciudad era súper divertido, todo era mucho menos disciplinado… Luego fue el boom de Almería y allí estuvimos todos muchísimo tiempo. Pero Madrid era la capital del cine, y fuera: Mallorca, el sur, Almería, Granada, Sevilla”.  

Tras Beyond the mountains, O’Dell comenzó a trabajar con los hermanos Roberts en filmes como Los asesinatos de la calle Morgue, Las cuatro plumas o Marchar o morir. Luis y Roberto Roberts fueron figuras imprescindibles para entender el proceso de mayor esplendor de los grandes rodajes angloamericanos en España, se convirtieron en nombres indispensables del modelo service de producción para las runaway productions, como Ricardo III con Laurence Oliver (1954) o Lawrence de Arabia (1962).  “Bronston fue anterior pero todo el trabajo de los Roberts sí lo viví porque empecé fuerte con ellos, eran amigos de mi padre y me cogieron del brazo. Aprendí producción y cine trabajando con ellos, eran los más listos porque hablaban inglés y tenían un contrato con lo que era Columbia; yo creo que casi todas las películas extranjeras venían de ahí, un montón de películas. Yo hacía como tres a la vez en preparación; eran unos señoritos españoles en el buen sentido de la palabra, fantásticos. No era un secreto su relación con Franco y por eso tenían en nómina a varias personas del Ejército español para los extras”, recuerda O’Dell. 

Recibiendo un tanque en Almería para el rodaje de Indiana Jones y la última cruzada en 1988

A partir de ese momento la actividad profesional de Denise O’Dell es frenética, con viajes a Mallorca, Etiopía (“estuve dos días para hacer una conferencia a Madrid, ¡nada que ver!”), Chile, Colombia (“con Carlos y Miguel Gil, Juan Estelrich, Berlanguita, fue fantástico…”), Marruecos, donde trabajó mucho, Argelia, localizando y llevando un equipo de doscientas personas por todo el desierto de Níger… Alternaba con Bernardo Bertolucci, Stephen Frears, Tony Scott, Sean Connery, Anthony Quinn, Maggie Smith, Ralph Thomas, Steven Spielberg, Milos Forman… y muchos más. «Localizaba con los directores, cenaba con ellos, ahí ya me di cuenta de lo que es el trabajo en equipo”. Y siempre tratando de utilizar inventiva y creatividad en el proceso de producción.

“Lo digo continuamente en Babieka: hay que buscar maneras alternativas de de hacer las cosas, no siempre desde el ordenador; ¡yo me fui a Kuwait intentando hacer una película allí y rodando en el desierto! He intentado hacer cosas innovadoras porque no me gusta trabajar como una fábrica, cuando fuimos a Cádiz e hicimos la escena de Halle Berry saliendo del agua, el Ayuntamiento de Cádiz aprovechó para poner la provincia en el mapa de Inglaterra…».

Babieka Films, hacia la producción propia

En Babieka Films acaban de finalizar la producción del largometraje La voz del sol, protagonizada por Carmen Machi y Karra Elejalde, y estrenada recientemente. Y tienen los derechos de varios libros para llevar a la pantalla, entre ellos Pronto será de noche, la novela de Jesús Cañadas que será dirigida por Kike Maíllo. Babieka Films quiere orientarse en los próximos años hacia la producción propia. «Los services son cada vez más complicados, menos interesantes, nosotros somos muy creativos y es más estimulante hacer nuestros propios proyectos”, comenta O’Dell. “Yo estoy intentando trabajar menos y dedicarme solo a la producción creativa, pero no sé si lo conseguiré”, dice entre risas. 

El peso de la actividad en Babieka Films recae ahora en Denis Pedregosa y en el equipo al que forman e integran al cien por cien desde que comienzan a trabajar en la productora.  “En 2013 decidimos fundar Babieka Films para seguir haciendo coproducciones internacionales, producción ejecutiva internacional, los services y también producir en España proyectos originales nuestros, tanto largometrajes como series de TV, tener un enfoque más nacional”, señala Denis Pedregosa. “La industria ha cambiado muchísimo en los últimos años y hay que adaptarse, incluso las plataformas están yendo de un modelo de originals a coproducir. Esto nos da una oportunidad a los productores de mantener algo de IP y ser un poco más creativos a la hora de hacer los proyectos, no solo ir a una plataforma y hacer un service; es volver a producir y coproducir, que es lo que se nos da bien realmente. Una cosa que nos diferencia de otras productoras es que nosotros concebimos la producción como un proceso de principio a fin, desde que obtienes los derechos de una novela hasta que terminas el proceso de distribución». 

En este empeño, Babieka Films cierra en estos momentos acuerdos con una productora norteamericana para producir películas españolas. “Estados Unidos está viendo la calidad de lo que se produce y crea aquí, la ficción española está funcionando muy bien y hay interés en Estados Unidos. Estamos hablando de modelos alternativos: queremos hacer algo continuo, coger nuevos talentos en España, guionistas, directores…, y producir nosotros proyectos nacionales en español con apoyo y financiación internacional, empezar con dos películas al año e ir subiendo. Este es el proyecto en el que estamos trabajando ahora”, explica Pedregosa. 

Otra de las iniciativas en la que están inmersos en estos momentos es en el desarrollo de una serie en Torremolinos sobre el Pasaje Begoña, considerado cuna de los derechos LGTBI en España y desde el 1963 a 1971 oasis de libertad. 

“Estamos con muchos proyectos a la vez porque al final esto es una rueda, tenemos que tener varios en desarrollo y luego los vamos presentando en el momento preciso. Además, está la producción ejecutiva y de proyectos internacionales que llegan y a los que vamos mandando ideas de localizaciones y presupuestos, sobre incentivos…”, continúa el productor.  

Madrid, centro audiovisual  

¿Y cómo ven en Babieka Films el momento del sector audiovisual en Madrid? Denis Pedregosa opina que la situación de la industria en Madrid es muy buena. “Se están rodando y produciendo muchísimos proyectos en Madrid y muchos salen fuera y funcionan, y hay ayudas al desarrollo y a producción. Hay platós y facilidad, y muchos equipos. Esto es importante porque, con la falta de equipos que existe ahora mismo, estar en Madrid es una ventaja. Y un aspecto que está genial es la colaboración que hay en estos momentos entre las film offices del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid, esta es una de las cosas en las que más ha mejorado Madrid, y saber a quién dirigirte si tienes un problema”. 

Denise O’Dell, sin embargo, se muestra más crítica. “En Madrid falta un estudio grande como el de Alicante, con un tanque de agua. Hasta que no haya uno no tendremos la suficiente competitividad. ¿Por qué se van todas las grandes películas a Inglaterra? Por los estudios. Y también veo que haría falta tener en España el equivalente al British Film Institute (BFI). El BFI está regularizado por el Gobierno y agrupa a todas las film commission, coordina desde ayudas públicas hasta formación, escuelas, universidades… Aquí todo está muy segmentado, claro que esto sería competencia del ICAA. En general diría que todo va muy lento, vamos detrás de otros países y esto siempre ha sido una gran frustración en todos los ámbitos, por ejemplo, en la financiación de las películas. Yo creo que con el ICAA se podría tener otro tipo de conversación”. 

Denis Pedregosa apunta la formación de estudiantes y profesionales como un aspecto clave a mejorar, al igual que ofrecer más facilidades en los permisos de ocupación y reservas de espacio en la ciudad.  “El límite del incentivo sería otro problema importante», añade. «Si produces una serie tienes el límite por capítulo, pero si haces una película continúas teniendo ese límite de 20 millones. Veinte millones para una película de 800 millones no funciona. Y concluye: “A nosotros nos encanta rodar en Madrid porque estamos en casa, pero sí es verdad que últimamente de cada diez producciones que rodamos, ocho se hacen fuera, antes era más fácil rodar, realizar una reserva de espacio para base camp”. 

Por último, ¿qué opinan en Babieka Films sobre las modificaciones recientes a la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades? “Lo bueno de las nuevas leyes que se están haciendo es que van hacia los incentivos fiscales para facilitar esa financiación fiscal. Eso es algo que nos gusta porque nosotros siempre hemos creído que la financiación en el cine debe ser con unos criterios que tengan sentido”, contesta Denis Pedregosa. “La deducción fiscal es fantástica porque estás devolviendo mucho más de lo que estás recibiendo y además es a través de fiscalidad, no mediante una bolsa de dinero a fondo perdido. Para nosotros la seguridad jurídica es clave, y es el talón de Aquiles del sistema para la producción internacional, que también falta en el sistema 36.2, que llega muy tarde y luego aparecen las inspecciones y diferencias de de criterios entre Hacienda y la Dirección General de Tributos”. 

Las fotos del reportaje pertenecen al archivo personal de Denise O’Dell.