Proyectos y desafíos de Píxel Clúster Madrid

El clúster de la animación, efectos especiales y videojuegos de Madrid mantuvo su última reunión trimestral en las oficinas de Madrid Film Office y compartieron con nosotros sus objetivos y cuáles son los retos que afrontan

Madrid Film Office financia el protocolo específico de medición de huella de carbono y buenas prácticas para producciones de animación, proyecto en el que trabaja el clúster

Píxel Clúster Madrid se constituyó a principios de 2021 ante el avance del subsector de la animación y de los contenidos digitales en nuestro país en los últimos años. Su objetivo es el de impulsar el desarrollo industrial y tecnológico del sector audiovisual. Con 21 socios, entre los que se hallan empresas y profesionales relacionados con la producción de animación, efectos visuales y digitales, Píxel Clúster Madrid afronta interesantes retos y proyectos que nos describe su presidente Nico Matji tras la reunión trimestral del Clúster mantenida en las oficinas de Madrid Film Office. 

¿Cómo os habéis sentido realizando vuestro encuentro trimestral en Madrid Film Office? 

Absolutamente encantados con la reunión en vuestras oficinas. Me encanta ver todas las fotos que tenéis de rodajes, todo lo que se ha hecho en este país, es impresionante… 

Desde 2021, año en que se creó el Clúster, ¿en qué habéis trabajado, qué proyectos habéis abordado? 

Ha habido dos etapas, la primera ha sido la captación de socios y darnos a conocer, sobre todo en la Administración, porque al final somos un interlocutor político para el desarrollo de la animación, efectos especiales y los videojuegos en la Comunidad de Madrid. Y ahora ya estamos trabajando en proyectos específicos para aumentar la competitividad de las empresas de animación de nuestra región. 

¿Cuáles son esos proyectos? 

Estamos con dos proyectos en estos momentos: uno es la creación de un protocolo específico de medición de huella de carbono y buenas prácticas para producciones de animación, y el otro es el impulso de un dataset, un banco de datos público para que las empresas de efectos visuales de la Comunidad de Madrid puedan aplicar conocimientos de inteligencia artificial. ¿Por qué es esto importante? Es muy importante que se tengan los derechos de las imágenes y de los vídeos con los que aprenden los ordenadores. No puedes coger imágenes de otras películas y de producciones anteriores y generar tu desarrollo de herramientas informáticas y aplicarlas si no eres propietario de las imágenes que se han generado. Por ejemplo, un uso: actualmente al rodar un croma, un actor contra un croma, con la inteligencia artificial puedes sustituir al personaje por uno generado por ordenador que copia los movimientos del actor. Esto es la bomba porque se acaban con procesos de rotoscopia que habitualmente se mandan a la India y que son lentos y tediosos. De pronto esto lo hace el ordenador y se agilizan los procesos. Para entrenar al ordenador y que aprenda a hacer eso hay que tener un banco de imágenes y vídeos, grabado y postproducido, que sea tuyo. De esa manera el conocimiento que se genera es legítimo y se puede utilizar esa tecnología. Esto es un reto que me gusta mucho, es interesante. Además hay otro proyecto: crear una mesa de compras regional de software y hardware para generar descuentos por volumen con los proveedores.  

Se trataría de aumentar la competitividad de las empresas entonces… 

La región de Madrid no tiene una hacienda propia. Es una hacienda estatal. Así que los incentivos fiscales, que al final son importantes, son nacionales. Estos están en línea con los de los países europeos, no mejor como pueden estar para efectos visuales y animación Canarias o Navarra, con un régimen propio fiscal. Sin embargo, en Madrid tenemos la oportunidad de aumentar la competitividad de las empresas de la región. Madrid tiene una cosa estupenda, que viene dada por su capitalidad y su posición en el mapa: estamos en el centro de la Península Ibérica. Hay muchos artistas digitales a nivel mundial que están dispuestos a abordar proyectos de gran envergadura aquí, en la región, pero para ello hay que impulsarla. Si no puedes competir con los incentivos fiscales hay que aumentar la competitividad de las empresas, puedes hacer cosas como este banco de datos para el uso de inteligencia artificial, generar una gran granja de render colectiva, que permita agilizar los procesos, los tiempos de las empresas… Hay muchas cosas que se pueden hacer, no todo son incentivos fiscales. 

Nico Matji en las oficinas de Madrid Film Office

¿Cómo es la relación del Clúster con las Administraciones? 

Muy buena. Tanto a nivel regional con la Comunidad como con el Ayuntamiento de Madrid es buena; con el ICAA e Industria, a nivel nacional, también es buena.  

¿Por qué una empresa debe estar en Píxel Clúster Madrid? 

Hay que estar en los clúster por transferencia de conocimiento, por saber qué es lo que pasa, por aprender de cabeza ajena, por impulsar el sector en tu región. Es verdad que los frutos llegan despacio pero es necesaria la interlocución política para mejorar el sector, siempre lo es. Lamentablemente la interlocución política es lenta, va paso a paso, pero no puedes dejar de tenerla porque si no nunca se consigue nada.  

¿Cuáles son los pasos para asociarse a Píxel Clúster Madrid? 

Meterte en la web de Píxel Clúster o mandar un mail, tan fácil como eso.

¿Cuál es el escenario actual del subsector de la animación y de los contenidos digitales en nuestro país? 

Es un momento muy interesante que además ha cambiado radicalmente después de la pandemia. Con la pandemia las empresas de todo el mundo aprendimos a teletrabajar y en nuestro sector, que se adaptó muy bien, pues todavía más. ¿Qué ha ocurrido? Que ha habido un gran proceso de inflación en los salarios. El talento de Madrid lo contratan empresas de todo el mundo, pasa en toda España. Nosotros hemos tenido gente que tras Tadeo Jones 3 han estado trabajando para estudios de Nueva Zelanda: se ponían en remoto a las ocho de la tarde hasta las mil de la noche… O gente que ha estado trabajando en películas como Súper Mario Bros, de Illumination Studios que están en París, desde Madrid. Y claro, sus salarios no son los habituales de una producción española, y también suponen una ventaja competitiva para los estudios de fuera. Esto ha generado una presión salarial en todos los estudios de animación y efectos visuales en España muy, muy grande. Estamos todos condenados a aumentar el volumen de producción de manera sustancial para poder compartir entre varios proyectos el coste de las personas más especializadas y con más experiencia. Un proyecto con un esquema de financiación español empieza a ser un problema, empiezas a no poder.  

¿Cuáles son los principales desafíos del sector? 

El talento del artista digital español es de lo mejores que hay en el mundo, la prueba es que nos lo quitan de las manos. El VFX es un sector de servicios por definición, pero la animación no. El reto es que en la animación creemos nuestras propias marcas, nuestra propia propiedad intelectual. Cuando lo hacemos y creamos marcas como Tadeo o Pocoyo, tienes la gran ventaja de que tú pones las reglas del juego. Si los agentes que te financian quieren seguir apostando por el proyecto, vuelves a traer trabajo a España y retroalimentas tu empresa con el trabajo que vas generando. No dependes de los incentivos fiscales o de ser más competitivo que otro país, simplemente tienes algo que es tuyo y decides hacerlo aquí con talento de aquí: disminuyes la dependencia del exterior y asientas las bases en tu país.  Creo firmemente en ello.

Momias ha tenido unas taquillas internacionales muy buenas y muy probablemente haya un Momias 2, tiene todo el sentido del mundo. Es un reto que sale de España financiado con dinero de fuera, mayoritariamente de Warner, con participación de Antena 3 y las ayudas españolas y fiscales, que vuelve, es un círculo virtuoso. También tienes el ejemplo de Tadeo Jones que ya vamos por la cuarta parte. Es un personaje que dibujamos en 2002: llevo 21 años con Tadeo. Y cuando se estrene la cuarta película, en 2026, habrá sido prácticamente un viaje de 25 años. Esa propiedad intelectual ha permitido sustentar mi empresa, es trabajo autogenerado con ayuda de muchísima gente; al final son propiedades que han retroalimentado una industria en España con dinero extranjero y con dinero de aquí.