Santa Claus en La Cibeles

¿Qué son las fiestas navideñas sin su comedia familiar ambientada en tan señaladas fechas? Este año disfrutamos de La Navidad en sus manos, dirigida por Joaquín Mazón y protagonizada por Santiago Segura y Ernesto Sevilla en la que Madrid es ampliamente retratada

Llega la Navidad y con ella las comedias familiares con su magia. En la historia de nuestro cine son muchos los títulos ambientados en estas fechas que permiten apreciar la evolución de los festejos, de las calles, edificios y costumbres de Madrid. Todos recordamos La gran familia de Fernando Palacios (1962) y la búsqueda de Chencho en la Plaza Mayor, cuya influencia se puede apreciar, por ejemplo, en la tercera entrega de Padre no hay más que uno (2022) de Santiago Segura, como señala nuestro compañero Víctor Aertsen en su artículo Navidad en la gran pantalla publicado en eme21mag, la revista cultural ilustrada del Ayuntamiento de Madrid.

Precisamente Santiago Segura protagoniza, en la piel de Papá Noel, una de las producciones navideñas más destacadas de este año, Navidad no hay más que una, dirigida por Joaquín Mazón, con guion de Francisco Arnal y Daniel Monedero y rodada en Madrid. Coproducida por Nadie es perfecto, Esto También Pasará, Bowfinger International Pictures, SDB Films y Mogambo y protagonizada por Segura, Ernesto Sevilla y el niño Unax Hayden (20.000 especies de abejas), junto a otros actores como Pablo Chiapella, María Botto, Emilio Gavira, Joaquín Reyes, José de Luna y Ruth Armas, la película plantea en clave de humor una pregunta: ¿qué pasaría si un año Papá Noel no pudiera acudir a su cita de Nochebuena con todos los niños del mundo?

El filme es una vuelta de tuerca al cine navideño en el que Madrid sale retratado con todo el espíritu, decoración y alegría de las fiestas. El rodaje tuvo lugar en diciembre del año pasado semanas antes de Navidad pero con las luces de la capital ya encendidas. Fue necesario el corte de la Glorieta de Cibeles y de una parte del Paseo de la Castellana, Paseo de Recoletos y Gran Vía, algo que pudo realizarse tras muchas reuniones estratégicas y gracias al apoyo del Ayuntamiento de Madrid.

“Empezamos la película como un reportaje de Madrid en Navidad; siempre quise que tuviera un inicio similar al de Solo en casa, en la que con una música navideña vas viendo espacios iluminados de Nueva York”, comenta el director Joaquín Mazón. “En paralelo aparecen dos mangantes robando unas ruedas en un polígono, y Papá Noel surcando el cielo y evitando chocarse con las Cuatro Torres. Al final se engancha el trineo en las luces de la Puerta de Alcalá y tiene un accidente en la Cibeles. Hemos ido a lo más emblemático de Madrid, necesitábamos rodar en sitios icónicos que es lo que hacen los americanos en Nueva York, les da igual filmar los planos cortos en una callejuela pero siempre tienen de fondo el Empire State o el Puente de Brooklyn…”.

El vuelo de Santa Claus fue grabado con dron durante dos días aunque lo más complicado del rodaje de La Navidad en sus manos, tal y como explica su director, fue la secuencia en la Glorieta de Cibeles filmada en dos tardes noches y tras meses de reuniones del equipo de producción con el Ayuntamiento y otros agentes como la Policía Municipal.

“No consistía solamente en cortar el espacio sino que teníamos que rodar con luces navideñas en diciembre, antes de que las se quitaran, y con el hándicap de que por control energético se cortaban a una hora determinada, también teníamos que controlar los chorros de la fuente, todo esto implicaba la complicidad del Ayuntamiento y sobre todo de la Policía Municipal, si no es imposible. Llevábamos, además, una grúa grande y teníamos que cortar tres carriles: la mecánica fue rodar los planos cortos a media tarde todavía con circulación y los planos generales en plena madrugada, cortando la arteria absolutamente”, comenta Mazón.

El director, sin embargo, destaca lo mucho que la película aporta a Madrid. “La ciudad está muy retratada y la comedia se va a ver en todas partes, es una coproducción hispano mexicana que se va a estrenar en México, en Iberoamérica, que va a viajar por todo el mundo en plataformas y en ella estamos haciendo prácticamente un anuncio de Madrid en Navidad”.

Otras localizaciones: extrarradio de Madrid y contrastes

Pero Una Navidad en sus manos no solamente se ha rodado en el centro de Madrid. Al contrario, cuenta con un gran número de localizaciones en el extrarradio de la ciudad con las que se busca un contraste entre el contexto rico de la madre del niño protagonista, en la urbanización americana de Villanueva de la Cañada, y el mundo del padre “que es Arganzuela, Legazpi, más barrio”, explica la jefa de localizaciones de la película Clara Salvador Bou.  

“Siempre se buscaron localizaciones muy mágicas, con mucha luz. Donde vive la madre en una urbanización en Villanueva de la Cañada tuvimos que hablar con todos sus vecinos para poder instalar luces y decoración, y el hospital donde acaba Papa Noel no podía ser triste: Santa Claus tenía que estar en un hospital mágico”, continúa Salvador Bou.

El hospital fue rodado así en tres espacios diferentes: los interiores de los colegios Internacional G. Nicoli, en Paseo de Eduardo Dato, con pasillos de azulejos coloridos, techos altos y ventanales de bonitas cristaleras; y en el San Ramón y San Antonio en la Calle de Rodríguez Marín. El exterior corresponde a la residencia de ancianos DomusVi de Aranjuez.

“Lo que más costó encontrar es el taller de Papá Noel”, explica la localizadora. “Tenía que ser un espacio amplio de piedra y madera donde montar el taller de los elfos en el que fabrican los regalos, con su chimenea… Al final di con un lugar de bodas llamado Aldea Santillana en el pueblo de Mangirón en la Sierra Norte de Madrid”.

Otras localizaciones de la película fueron El Pingarrón de Valdesquí, en Rascafría; Majadahonda, donde el departamento de Arte instaló un mercadillo navideño; un desguace en Campo Real; las cafeterías Los Arcos en Calle de Miguel Arredondo y Liza en Calle de Tomás Borrás; el comedor social la Asociación de Vecinos de Moratalaz; el Autocine Madrid, en la calle de la Isla de Java; y las calles Méndez Núñez, Alfonso XI, Antonio Maura y Plaza de la Lealtad, entre otros espacios.

“Me gustaría rodar más en Madrid, los Austrias me parece una zona preciosa”, añade Joaquín Mazón, “en Una Navidad en sus manos hemos conseguido rodarla íntegramente en Madrid y si hemos logrado grabar nosotros en Cibeles todo es posible, pero hay que tener visión y pensar que este tipo de rodajes son beneficiosos para todo el mundo”.

Por su parte, Clara Salvador concluye: “Madrid es maravilloso, ofrece muchísimas localizaciones diferentes, de lo más monumental del centro hasta barrios muy atractivos como Usera. Para filmar producciones de época Madrid Centro ya no funciona porque sus calles han sido reformadas, han quitado los aceras, los estacionamientos de coches, muchas veces te tienes que ir a barrios donde es todo más auténtico, no hay tanto comercio nuevo y se conserva una estética más acorde a época, por ejemplo al año 2000”.